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En la Cooperativa de Producción Agropecuaria
Rosa Elena Simeón: ¡Un día
para recordar!
Por Alberto D. Pérez (ONU/Cuba)
GÚINES,
Cuba, Junio de 2009.- El martes 16 de junio de 2009 es ya
un día memorable en la historia de la Cooperativa de
Producción Agropecuaria (CPA) Rosa Elena Simeón,
cuyas 230 hectáreas de verdes tierras se extienden
por este municipio de la provincia de La Habana, a unos 45
kilómetros al este-sudeste de la capital cubana.
Precisamente en esa fecha, con la presencia del Oficial Fabio
Fajardo, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD), comenzó oficialmente el proyecto para la siembra
y aprovechamiento de 50 mil posturas de la variedad forestal
NIM.
La mayoría de los 47 miembros de esta institución
cooperativa agrícola asistió a una reunión
donde quedó formalizado el inicio del proyecto, al
que ha sido asignada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial
(GEF), en su Programa de Pequeñas Donaciones (PPD),
la suma de 35,475 USD como financiamiento no-reembolsable.
La
CPA es una de las diversas formas de asociación productiva
por la que pueden optar los campesinos privados cubanos, a
quienes se ofrecen las más amplias posibilidades de
producir alimentos de todo tipo y generar recursos financieros
propios.
El proyecto, recordó Silvia Ibarra, la dinámica
presidenta de la CPA, viene a llenar un sueño largamente
acariciado por la Cooperativa, que durante varios años
ha debido importar semillas de NIM desde el extremo más
oriental de Cuba, a unos 900 kilómetros de distancia,
para industrializarlas en su propio laboratorio y producir
para el consumo nacional pomadas, líquidos y pastillas
medicinales, aplicables a las más diversas especies
animales y al hombre mismo.
En lo adelante, los árboles de Nim serán sembrados
y producirán en la Rosa Elena Simeón,
uniéndose a los cultivos ya existentes de hortalizas,
vegetales y frutales diversos, y a módulos de ganado
vacuno, equino, porcino y cunícola.
Como
indicó Silvia Ibarra en emocionadas palabras durante
la ceremonia inaugural, los cooperativistas de la Rosa
Elena Simeón están satisfechos y
orgullosos y se proponen lograr el éxito para
este proyecto.
El Oficial PNUD Fabio Fajardo explicó a la directiva
y demás miembros de la Cooperativa sobre sus obligaciones
financieras para con el Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
Es nuestro mayor deseo dijo-- que este proyecto
de dos años de duración les permita producir
al máximo y aumentar sus ingresos financieros, y consecuentemente,
su bienestar personal y el de sus familias.
Así también, explicó a los cooperativistas
la necesidad de la mayor transparencia en el uso de los fondos
asignados.
La
ceremonia comenzó con la proyección de un documental
televisivo sobre la destacada científica cubana ya
fallecida Rosa Elena Simeón, quien hasta su deceso
se desempeñó como Ministra de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente.
En su honor, como tributo a su brillante carrera y sus tan
destacados aportes al quehacer científico cubano, los
cooperativas güineros decidieron adjudicar a su cooperativa
el nombre de Rosa Elena Simeón.
Además de los beneficios en términos de alimentación,
salud y educación, los cooperativistas reciben un salario
mensual de 400 pesos cubanos. En vista de que los salarios
están vinculados al rendimiento económico de
la Cooperativa, su monto debe aumentar cuando entren en producción
las áreas que serán sembradas de Nim y se cumpla
en sus propios laboratorios la producción de preparados
farmacéuticos de tanta aceptación popular.
Al quedar formalizado el proyecto, la presidenta Silvia Ibarra
y su vice, Radamés Martínez, en nombre del colectivo
de la Rosa Elena Simeón reunido para tan
histórico acontecimiento, agradecieron al PNUD/GEF
la concesión del financiamiento y la posibilidad de
ser más útiles aún a la agricultura cubana.
¡Ciertamente --exclamó Silvia-- este es un día
para recordar!
EL árbol de NIM: un regalo de la naturaleza
Originario
de la India y Birmania y exclusivo de regiones tropicales
y subtropicales, el Melia azadirachta, conocido en Cuba como
árbol de NIM es de rápido crecimiento, alcanza
de 15 a 20 metros de altura y resiste muy bien los períodos
de sequía.
Tiene hojas dentadas, flores blancas y un fruto muy parecido
a la aceituna. A ser prensados, los frutos del NIM rinden
un extracto que es dañino para termitas, comejenes
y nematodos de distintos tipos. Mezclada con urea, la planta
sirve como abono orgánico. Es excelente para la fabricación
de jabones, champús, cosméticos, cremas y bálsamos,
aportando una superior capacidad de hacer espuma y, por tanto,
habilidades de limpieza.
El NIM es un superior al estiércol animal como fertilizante
orgánico y ha demostrado magníficas condiciones
de lucha contra el ácaro de la sarna y contra los piojos,
tanto en animales como en personas.
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