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La cooperación del PNUD-Fondo para el Medio Ambiente
Mundial (GEF): Una tierra que resurge a la vida
Por Alberto D. Pérez (ONU/Cuba)
CAIBARIEN,
Villa Clara, Cuba. Junio de 2009.- Hasta hace pocos meses,
una comunidad campesina en el centro norte de Cuba estaba
abocada al desastre ecológico y financiero: sus cuatrocientas
hectáreas de suelos productivos estaban invadidos crecientemente
por la salinización marina y adolecían de una
consecuente improductividad agrícola.
La clave de la situación era la oclusión de
unos cuarenta kilómetros de canales de drenaje y la
invasión de aguas marinas, cuya salinización
fue progresivamente destruyendo la fertilidad de los suelos
de la zona.
Reunidos en la CCS (Cooperativa de Crédito y Servicios)
Alberto Pi --una de las modalidades de asociación de
los productores agrícolas cubanos--, los 165 campesinos
asociados se pronunciaron por acciones decididas para enfrentar
la destrucción de su capacidad productiva mediante
la urgente rehabilitación de las tierras.
Con el apoyo de la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños (ANAP) y la Asociación Cubana de Técnicos
Agrícolas y Forestales (ACTAF), los de la Alberto PI
solicitaron el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD) y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial-GEF-,
en su Programa de Pequeñas Donaciones (PPD).
Aprobada la solicitud, pronto los fondos suministrados por
el PNUD-GEF permitieron contratar grúas de pala que
comenzaron la tarea de limpiar los canales y la rehabilitación
del drenaje natural y artificial. Un importante aporte financiero
ha sido también entregado por el Ministerio de la Agricultura
para apoyar el esfuerzo de los cooperativistas.
La
respuesta de la naturaleza fue inmediata. Muy pronto comenzó
a retroceder el manto salino que destroza la fertilidad del
terreno. Los cooperativistas apoyaron también la tarea
con medidas de rehabilitación y mejoramiento de suelos,
rescate de especies autóctonas y el empleo de nuevas
fuentes alternativas de materia orgánica, entre ellas
el uso del coco.
Esta variedad frutal ocupa ahora un importante renglón
en los planes inmediatos de la Alberto Pi. La masa del coco
será procesada como fuente alimentaria, el agua, utilizada
para producir alimento con destino al ganado porcino y la
fruta del coco se pulverizará y esparcirá como
materia orgánica y nutriente para la recomposición
de las zonas afectadas por la salinización.
La desesperanza se ha tornado en alegría. Los cooperativistas
ven cómo sus tierras van renaciendo a la vida y comprueban
el aumento en la fertilidad y producción de suelos
anteriormente incapacitados por la salinización.
Hoy producen ya raíces comestibles, hortalizas, granos
y frutales no sólo para su propio consumo sino también
para la venta en el mercado agropecuario. Consecuentemente,
aumentan sus ingresos personales y la calidad colectiva de
la vida.
Con
motivo del Día Mundial del Medio Ambiente 2009, la
Alberto Pi recibió la visita de la Coordinadora Residente
de las Naciones Unidas en Cuba y Representante Residente del
PNUD, Susan McDade, y del Oficial PNUD encargado del programa
GEF-PPD en Cuba, Fabio Fajardo, junto a otros funcionarios
de la ONU en el país.
Susan McDade escuchó un informe sobre el avance del
renacer productivo, económico y social de la Cooperativa
y de sus planes de seguir creciendo en el futuro próximo.
La visitante recorrió el área de uno de los
canales desbrozados con el apoyo del PNUD-GEF y plantó
un árbol como recuerdo vivo de su visita, cumplida
el 4 de junio de 2009, en la víspera del Día
Mundial del Medio Ambiente, celebrado este año en Cuba
en Santa Clara, capital de la provincia central de Villa Clara,
ganadora de la emulación nacional.
Allí se puede comprobar que la de la CCS Alberto
Pi es una tierra que resurge a la vida.
A continuación, opiniones de campesinos beneficiarios
de este proyecto PNUD/GEF:
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