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Seminario Regional sobre cooperación internacional para el desarrollo para América Latina y el Caribe

Documento de conclusiones

(SEMINARIO PREPARATORIO AL EVENTO ESPECIAL QUE TUVO LUGAR EN EL MARCO DE LA SESIÓN ESPECIAL DE LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS "COPENHAGUE+5" EN GINEBRA EL 28 DE JUNIO DE 2000)

Este documento de conclusiones ha sido distribuido entre los participantes y se le ha dado lectura en sesión plenaria recibiendo la aprobación de los presentes.

La Secretaría Organizativa del seminario se ha comprometido en entregar a los participantes este texto para eventuales precisiones que representen mejor la síntesis y las propuestas discutidas en el contexto de este evento. Los comentarios recibidos hasta finales de mayo de 2000 se han incorporados en esta versión final del texto. Se ha cambiado ligeramente el formato de la primera versión. Los diversos "temas" están ahora incluidos bajo los 4 rubros de consideraciones generales, a nivel internacional, a nivel nacional, y a nivel local, sin omitir ninguno de los puntos anteriormente mencionados y agregando algunos más según sugerencias recibidas.

Se propuso y se acordó durante el seminario que la presentación y sustentación de este documento en el próximo Evento Especial del 28 de junio fuese realizado por parte de dos países latinoamericanos, uno de ellos es Panamá, por ser sede de la próxima Cumbre Ibero Americana, y el segundo Argentina por haber expresado su interés en participar.

Se agradece la colaboración y participación de todos los que asistieron al seminario.


INTRODUCCIÓN


Durante los días 4, 5 y 6 de mayo se reunieron en la Ciudad de La Habana, Cuba, representantes oficiales de 16 países de América Latina y del Caribe encargados de cooperación internacional y del seguimiento de las Cumbres, así como representantes de organismos multilaterales de cooperación y de ONG’s de la región para realizar el seminario preparatorio "Rol de la cooperación internacional en la aplicación de los compromisos de la Cumbre de Desarrollo Social".

OBJETIVO DEL SEMINARIO

El objetivo del seminario regional de La Habana ha sido el de focalizar, sobre la base de las experiencias de los participantes, el rol y las modalidades de cooperación internacionales que mejor han servido o pueden servir, tanto para los países del norte como del sur del mundo, en la difícil tarea de aplicar los compromisos de Copenhague y en particular: erradicar la pobreza, promover el empleo productivo y promover la integración social).

Este seminario tenía carácter preparatorio al Evento Especial sobre el mismo tema que se desarrollará el 27/28 de junio próximos en Ginebra, en el marco de la Asamblea Extraordinaria de las Naciones Unidas, en la cual se evaluarán los avances en la aplicación de los compromisos subscritos por más de 110 países en la Carta de Copenhague de 1995. Seminarios preparatorios con el mismo tema se desarrollarán en Túnez (8/9 de junio), para la región euro-mediterránea y en Mozambique (15/18 de mayo) para Africa.

La sesión de apertura del seminario, la conferencia sobre relación norte sur y la cooperación internacional, así como la posterior mesa redonda dieron el marco general para el desarrollo de esta reunión.

Los panelistas resaltaron que, no obstante algunos progresos específicos, la situación en su conjunto está lejos de alcanzar las metas fijadas. No se vislumbra una política regional de desarrollo en la cual se integren la disminución de los índices de pobreza, la creación de empleo y la integración social; resaltaron también como la enorme brecha en la difusión y en la utilización de los conocimientos científicos y de las tecnologías ha ampliado la exclusión económica y social entre los países y de amplios sectores de la población.

Los participantes proponen que en los trabajos de la Asamblea Extraordinaria, que Naciones Unidas ha convocado en Ginebra (26-30 junio) para evaluar la situación en cuanto al cumplimiento de los Acuerdos subscritos en la Cumbre de Copenhague en 1995, los Gobiernos deberán examinar las causas de estos fenómenos negativos y acordar la adopción de medidas activas frente a políticas económicas que generan pobreza.

En particular, se pide que los donantes cumplan con el compromiso de destinar el 0.7 del PIB a los programas de cooperación internacional.

Es evidente al mismo tiempo que, aun cumpliendo este requisito, la cooperación internacional no podría por sí sola resolver las causas que determinan las condiciones de subdesarrollo, ni asumir la responsabilidad de ser el instrumento con el cual solucionar efectos estructurales negativos de carácter económico, social y ambiental. Además de apoyar programas nacionales que respondan a las necesidades de la población y que activen las potencialidades existentes en el país, la cooperación puede ser uno de los instrumentos de los que disponen los estados para poner en marcha, con la participación de su propia sociedad civil, soluciones innovadoras para la aplicación del enfoque de desarrollo humano; o sea, citando lo expresado durante el seminario, "una fuente de impulso y no la solución"; un instrumento que fortalezca el diálogo Norte - Sur y Sur - Sur, que permita el intercambio tecnológico, de experiencias útiles para reducir la brecha entre los países del Norte y el Sur del mundo; un instrumento que requiere mayor coordinación entre sus múltiples actores y con las políticas y prioridades sociales y económicas de los países.

En este sentido se subraya la necesidad de relacionar las nuevas iniciativas de cooperación a los temas, a las agendas y a las propuestas identificadas en la Cumbre Sur, recién concluida en La Habana, y en las agendas de las Cumbres que las Naciones Unidas han promovido en el quinquenio pasado, así como con la agenda de la próxima Cumbre Ibero Americana, que se realizará en el mes de noviembre en Panamá.

En el segundo día de trabajo se han realizado dos paneles: el primero sobre métodos y estrategias, el segundo sobre temas de la cooperación para el desarrollo humano.

En el primer panel se han tratado aspectos como la relación de la cooperación en apoyo a las políticas de descentralización de los países, a la dimensión local del desarrollo y al rol activo de la comunidad en la programación local, la intersectorialidad de los servicios, la co-responsabilidad público privada.

En el segundo panel se ha argumentado el rol de la cooperación internacional con respecto a seis temas: lucha contra la pobreza e integración de grupos vulnerables, enfoques para el desarrollo económico local, innovaciones conceptuales metodológicas y tecnológicas, enfoque de género transversal a la planificación del desarrollo, investigación académica, capacitación de los recursos humanos y cultura para el desarrollo.

Se han realizado un total de 25 presentaciones a las cuales han seguido otras 12 contribuciones y comentarios de los participantes, los que han permitido complementar las exposiciones y poner a disposición de los 5 Grupos de Trabajo de la tarde, en los cuales participaron 71 personas, un conjunto de elementos para la discusión, análisis y elaboración de propuestas, tanto de carácter metodológico como de carácter específico, que sintetizamos de la siguiente manera.


MÉTODOS, ESTRATEGIAS Y TEMAS



Consideraciones Generales

  • Concebir programas marco, en los cuales pueden interactuar diferentes actores de la cooperación internacional de acuerdo a su rol, mandato y conocimientos: asociaciones, universidades, gremios, ONG’s, ciudades, regiones, gobiernos, organismos internacionales, entre otros.
  • Que los programas prevean mecanismos que aseguren la necesaria flexibilidad administrativa y operacional para permitir una efectiva participación e identificación por parte de las comunidades de sus necesidades y potencialidades, así como permitir la continuidad entre las fases de programación y de ejecución lo cual fortalece los procesos de desarrollo local que se quieren impulsar, evitando interrupciones e intervalos que contrariamente generan frustraciones y falta de credibilidad en la eficacia de la cooperación.
  • Estructurar los programas marco para operar contemporáneamente a nivel local, nacional e internacional, apoyando los objetivos que se derivan de la aplicación de los compromisos de las Cumbres y que puedan vincular a los donantes con procesos articulados y complejos y no a proyectos puntuales.
  • Se señala la necesidad de relacionar las nuevas iniciativas de cooperación a las agendas y a las propuestas identificadas en las Cumbres Sur-Sur y con las agendas de la Cumbre de Copenhague, así como con la agenda de la próxima Cumbre de Ginebra y la Cumbre Ibero-Americana a realizarse en Panamá.
  • La cooperación internacional debe fortalecer a América Latina y El Caribe como un todo. Integración Intra-regional Latinoamericana y Caribeña y al mismo tiempo fortalecimiento de la diversidad y la identidad institucional.
  • La formulación de los programas y sus modalidades de funcionamiento deben prever y permitir la aplicación concreta y pragmática del enfoque de género, ecología e interculturalidad transversal a las actividades y objetivos de la cooperación.
  • Los criterios de evaluación deberían ir más allá del criterio costo/beneficio tradicional, para lo que es necesario desarrollar nuevos indicadores de medición de resultados, como por ejemplo tomando en cuenta el impacto cultural que tienen algunos proyectos.


    A nivel internacional


  • Los niveles local-nacional-internacional deben ser articulados entre ellos, dado que las relaciones entre los niveles son determinantes para el éxito y la sostenibilidad de los programas.
  • Propiciar y apoyar la constitución de "redes de integración nacionales-internacionales" y consolidar las redes existentes regionalmente para el intercambio de experiencias exitosas, de metodologías e instrumentos utilizados entre los países en diferentes campos: económico, científico, tecnológico, cultural, de financiación de inversión social y medio ambiente, investigación social y con capacitación que determina un alto impacto social. Estas redes deben servir como puentes para unir las brechas en la utilización y difusión de los conocimientos científicos y de las tecnologías.
  • Se recomienda también pensar en cómo articular el enlace de redes al enlace que se produce en la cooperación descentralizada entre los niveles local, nacional e internacional como fórmula para replicar regionalmente los resultados de ambos mecanismos.
  • Apoyar la cooperación descentralizada internacional entre comunidades locales en varias áreas del mundo, promoviendo la co-responsabilidad entre países donantes y países beneficiarios, y así romper el esquema tradicional entre donantes y beneficiarios, sustituyéndolo por una lógica de "socios" de iniciativas idóneas que, además de representar un apoyo específico, represente un recíproco crecimiento, conocimiento y enriquecimiento. Enfatizar la cooperación como construcción colectiva.
  • Es importante la colaboración de la cooperación en las iniciativas de fomentar una red de universidades de los países del Norte-Sur y Sur-Sur vinculadas a la capacitación de las prácticas sociales de desarrollo humano.
  • Reforzar el tema de sostenibilidad de los programas que, además de basarse en los recursos disponibles nacionales e internacionales, dependen en definitiva de su vinculación eficaz a los procesos de desarrollo del propio país y a la re-evaluación y replicabilidad de las iniciativas ejecutadas.

  • A nivel nacional

  • Propiciar la constitución de "plataformas nacionales para el desarrollo humano" donde las cooperaciones interesadas puedan coordinarse con las prioridades del país para lograr el mejor impacto con los recursos disponibles, generando, a través de una mejor información sobre las iniciativas de la cooperación, una mayor accesibilidad a la misma. En particular, es importante brindar acceso a la información a los territorios más aislados y a los municipios pequeños.
  • Apoyar las estructuras centrales del estado en sustentar técnica, administrativa, jurídica y financieramente los respectivos procesos de descentralización y el desarrollo de las comunidades locales interesadas.
  • Apoyar los servicios sociales que promueven la integración de grupos vulnerables en la vida económica y social al articularse con el desarrollo de las potencialidades económicas locales.
  • Utilizar la cooperación internacional para promover iniciativas culturales, campañas, ferias locales y regionales de divulgación de los programas y resultados con el propósito de ampliar y promover el diálogo inter y transcultural, utilizando el patrimonio cultural como recurso de los pueblos.
  • Generalizar la formación y capacitación de profesionales, técnicos, administradores de las diferentes ramas en el enfoque del desarrollo humano, capacitándolo en el uso de metodologías de evaluación que permitan resaltar el aspecto cualitativo de los procesos de desarrollo. Prever en el marco de los mismos programas iniciativas de formación, preparación y capacitación de recursos humanos en el ámbito local, nacional e internacional.
  • La cooperación podría apoyar iniciativas para la sistematización, seguimiento y evaluación de programas en los países, y más en general, el monitoreo de los compromisos de las Cumbres, contribuyendo en la difusión y multiplicación de las experiencias y resultados exitosos.
  • Es conveniente apoyar iniciativas existentes y valorizar las potencialidades, y no solo los problemas, como objeto de inversión de la cooperación.
  • Se debe trabajar para evitar la competencia entre diferentes agencias, fondos y programas de cooperación internacional y más bien aumentar la coordinación entre las iniciativas existentes para potenciar los efectos sociales y evitar la duplicación y/o pérdidas de esfuerzos.

  • A nivel local

  • Apoyar la acción de los actores locales municipios: actores sociales y económicos del territorio, organizaciones y factores de base, ONG’s, en las elaboraciones de planes territoriales que representen la movilización de los recursos humanos y financieros, así como de las potencialidades del territorio para generar una respuesta coordinada ante las necesidades y prioridades identificadas a través de la participación de la comunidad.
  • Que dichos planes territoriales se articulen con los planes de desarrollo correspondientes a la repartición político administrativa del estado (municipios, departamentos y regiones) y con las políticas nacionales.
  • Operar de manera integrada en todos los sectores del desarrollo: educación, salud, medio ambiente, cultura, desarrollo económico local y programación local.
  • Se ha resaltado el nivel teritorial intermedio como el más estratégico para apoyar y sustentar los procesos municipales y a la vez articularse con las políticas sociales y económicas nacionales.
  • La sostenibilidad de los efectos de proyectos exitosos deberían estar asociados tanto a los cambios culturales que estos generan en las poblaciones involucradas, como a la capacidad de dinamizar estructuras ya existentes o crearlas donde no existan.

  • Ver también: Panel "Las Cumbres, los Compromisos, la Cooperación", 13 de Abril del 2000